5/13/2009

Cultura a la Vena : Bar Per Verso

5/01/2009



Ábreme las piernas o el circo,
Humbert,
Tiéndete en mis risas impúdicas
despacio,
Recítame las elegías del placer
Cántame el dolor de la infancia musical
Haz un salmo para mi boca de infanta
Juega trabalenguas en mi clítoris
Trenza mis cicatrices antes de dormir,
Que la noche es tan absurda
para la ternura de tus ojos.

3/14/2009

Poemausencia III


"La poesía es mi cuerpo"
(B.Varela)


Abajo de mis ojos
el poema siempre
se enreda con mi carne,
allí inicia la dualidad.
Por eso aprendo
a usar nombres falsos
a volverme tierra
a ser flexible para el llanto
porque dos manos no son suficientes
para abrirte o acariciarte
porque diez dedos no alcanzan
a ser tu boca
porque estropeo mi juventud
convirtiendote en sonidos y palabras.
Yo soy el punto medio
que te habita
las estatuas de sal
la lentitud de las serpientes
que tememos,
la locura de las piedras
que no hablan.

Tú me anudas
a una noche
de la que no se partir.

3/13/2009

Humbert Humbert



Humbert Humbert,
yo soy la hambrienta
bésame la melancolica niñez
que fue a esconderse entre
tus barbas,
llora(te)en mi vello púbico
naciente,
libame la infancia
despacio
que mis ojos no pueden
comprender el amor.
Ya sabes que tu serpiente
se incrusta lenta(mente)
en mi nombre dictador del presagio
Hazme la noche
como un pretérito imperfecto
devorame obsenamente
que estoy vagando entre los ángeles
y tiembla la belleza.


Este poema fue subastado en "Siete Plumas para una Noche" : remate poético organizado por Art Industries.
Haciendose acreedor del mismo el Sr. Jorge Flores Durán.

1/24/2009

Yo Quería ser tu Lolita


{..}

tú que en mi niñez me nombraste volcán,
conociste el fuego extenso de mis ideas,
mis climax ocultos en el verbo.
Yo te habitaba con gemidos demenciales,
te libaba con mis sílabas calientes
tan humana como inmaculada recitaba
poemas de Nabokov en tus bordes.
Yo quería ser tu Lolita,
y que te colgaras gimiendo de mis trenzas
yo quería que me pintaras con lapiz labial
el pubis,
yo oraba por excitar tus canas nacientes
en mis triángulos.
Yo tenía un himen,
mitad infancia mitad mujer
mitad ausencia mitad nostalgia
hecho para tu boca, para tus manos
para tu piel trigueña
que huyó a esconderse en lo blanco.
Tú me enseñaste a odiar los caramelos
y adicta a la nicotina post sexo,
tu me enseñaste que los puertos son extensos
y caóticos para esconder lo brutal.